LA ERMITA DE SAN JOAQUÍN DE PERALTILLA

 

    La ermita de San Joaquín, es un edificio religioso de estilo barroco, en el que se venera al patrono del pueblo, San Joaquín.

En el año 1570 se construyó una ermita, que por causas desconocidas se derrumbó y sobre sus ruinas se construyó la actual ermita en el año 1725 y se terminó su construcción en el año 1730.

Es una iglesia de una sola nave con coro en alto, a sus pies; el ábside es de forma rectangular  cubierto por una cúpula de media esfera que está sostenida por cuatro arcos torales y cuatro pechinas.

En la entrada de la iglesia, que está orientada al sur, hay un pórtico o atrio con embocadura de medio punto dovelado, el acceso a la iglesia también se hace a través de una puerta de arco de medio punto dovelado.

La nave es única y sin capillas laterales, está cubierta por bóveda rebajada, de lunetas, y está dividida en cinco tramos separados por arcos fajones rebajados que descansan sobre una ménsula corrida por toda la nave. Los tramos de la bóveda están decorados, en su centro, con un florón de yeso finamente labrado con motivos florales, excepto el central, que está decorado con un medallón representando, con una  paloma, al Espíritu Santo que irradia rayos de luz, el medallón está sostenido por cuatro putti o querubines. Cada tramo está iluminado por dos ventanas, una a cada lado, de arco campanel, flanqueadas por una fina y bien labrada decoración en yesería de estilo barroco y cegadas por láminas de alabastro que hacen de cristales.

Lo más interesante de esta ermita, son: la cúpula del ábside y el arco triunfal que separa la nave del presbiterio.

La cúpula es semiesférica sostenida por cuatro arcos torales y cuatro pechinas decoradas con estucos de yeso policromo representando a los cuatro Evangelistas con sus símbolos del Tetramorfos. Está decorada con pinturas al fresco de estilo barroco, posiblemente pintadas por el gran pintor aragonés D. José Luzán Martínez, que en su adolescencia coincidió con la construcción de la ermita, había salido de la Academia de Dibujo y  había entrado al servicio de D. Juan Moncayo Palafox y Gurrea, marqués de Coscujuela, Conde de Fuentes y Señor de Peraltilla.

La nave está separada del presbiterio por un arco triunfal de medio punto un tanto peraltado, su intrados está decorado con pinturas florales, ángeles y animales. La cara que da a la nave está decorada con medallones enlazados, de estuco de yeso policromo, representando escenas bíblicas.

    El presbiterio está decorado a ambos lados por pinturas y en el centro se encuentra la imagen del patrono San Joaquín sobre una peana de madera, obra del ebanista D. Alberto Castell, vecino de Peraltilla, en el año 1940. La imagen del Santo, también es de aquella época, pues todas las imágenes, retablo y ornamentos, habían sido destruidos y quemados durante la contienda de la Guerra Civil Española.

La ermita está situada sobre un otero a la margen derecha de La Clamor y desde donde se puede ver una panorámica del valle de Alferge o Alferche, un acueducto y un corto túnel del canal del Cinca, que pasa a sus pies.

                                              Alfredo Coronas Nadal